#Salud TODO SOBRE LA HEPATITIS C. ¡CUIDADO!

¿Sabías que esta enfermedad se puede transmitir si te pones un piercing o un tatuaje sin condiciones higiénicas, por no utilizar preservativo durante las relaciones sexuales y por consumir...

¿Sabías que esta enfermedad se puede transmitir si te pones un piercing o un tatuaje sin condiciones higiénicas, por no utilizar preservativo durante las relaciones sexuales y por consumir drogas?

 

La hepatitis es la inflamación del hígado provocada por la infección del virus de la hepatitis C. El síntoma principal es la ictericia (coloración amarilla de la piel). Como consecuencia de la inflamación, se bloquea el paso de la bilis que produce el hígado al descomponer la grasa y se altera la función del hígado. Cuando una persona contrae hepatitis, el hígado se inflama y deja de funcionar correctamente.

 

Incidencia

El Observatorio de la Hepatitis C indica los datos de prevalencia establecen que aproximadamente esta patología afecta al 2 por ciento de la población española.

El número de casos nuevos ha disminuido en los últimos años. Así, por ejemplo en 2000 la incidencia era del 2,7 por ciento. Las razones de este descenso son los controles establecidos para detectar enfermedades contagiosas en los procesos de donación de sangre. Antes de la década de los 90, no se comprobaba si la sangre de un donante estaba infectada por el virus de la hepatits C, de modo que muchos pacientes actuales contrajeron la patología tras una transfusión.

Causas

Los virus responsables de la hepatitis son gérmenes que hacen que la enfermedad, en sus tres tipos más habituales, A, B y C, se contagien de una persona a otra; se denominan, respectivamente, virus de la hepatitis A, virus de la hepatitis B y virus de la hepatitis C.

La dificultad que entraña esta patología es que en la mayoría de los casos es asintomática y el diagnóstico se realiza cuando la enfermedad ya está establecida y es crónica.

Los enfermos de hepatitis C pueden sufrir una patología leve durante mucho tiempo y no ser conscientes de que tienen hepatitis C, o descubrirlo tras hacerse unos análisis que dan un resultado positivo. Sin embargo, también existe la posibilidad de que se enteren porque la enfermedad ha progresado rápidamente; entonces el diagnóstico se realiza en una fase de cirrosis hepática o de cáncer de hígado.

Esta enfermedad, que desde hace años es la primera causa de fibrosis hepática en el adulto, sobre todo en Occidente, así como de cáncer primario de hígado, puede contagiarse a cualquier persona, ya que se transmite por la sangre. En el momento en que haya un contacto de la sangre de una persona sana con sangre contagiada se produce el contagio y la infección.

Evalúa tus síntomas

Síntomas

Los síntomas de la enfermedad son comunes a los que causan los virus de las hepatitis A y B. La persona que contrae cualquiera de las formas de hepatitis, A, B o C experimenta manifestaciones similares a las de una gripe. Hay síntomas que aparecen en la mayoría de los casos y otros que sólo los presentan algunos pacientes. Algunos enfermos incluso pueden sufrir hepatitis C asintómatica. De cualquier forma, si se presentan algunos de los trastornos que siguen a continuación, lo aconsejable es acudir al médico. Si éste sospecha que puede tratarse de hepatitis, seguramente hará una prueba serológica.

Síntomas habituales:

  • Cansancio.
     
  • Náuseas.
     
  • Fiebre.
     
  • Pérdida del apetito.
     
  • Dolor de estómago.
     
  • Diarrea.

Síntomas que sólo presentan algunas personas:

  • Oscurecimiento de la orina.
     
  • Excrementos de color claro.
     
  • Color amarillento de ojos y piel (ictericia).

Prevención

El único método que existe en la actualidad para prevenir el contagio por el virus de la hepatitis C es evitar estar en contacto con la sangre de personas con la patología.

El paciente debe vigilar todo lo que comporte un posible contagio. Debe utilizar jeringas desechables, utilizar materiales quirúrgicos debidamente esterilizados y prestar atención a cosas como un piercing o un tatuaje ya que, aunque comportan una posibilidad de contaminación mínima, si no se esterilizan bien los instrumentos para hacerlos pueden propiciar el contagio del virus.

Los especialistas señalan que las medidas de higiene personal, que refieren a la posibilidad de entrar en contacto con sangre de personas infectadas y al hecho de mantener relaciones sexuales seguras, son las cuestiones que tienen que tener más en cuenta los pacientes. Entre las recomendaciones destacan:

  • Usar preservativos cada vez que se mantengan relaciones sexuales.
     
  • Si consume drogas, no compartir con nadie la jeringuilla.
     
  • No usar el cepillo de dientes o la máquina de afeitar de una persona infectada, o cualquier otra cosa que pudiera tener restos de su sangre.
     
  • Asegurarse de que los instrumentos estén limpios, en caso de hacerse un tatuaje o perforación en alguna parte del cuerpo.

Tipos

La hepatitis crónica está dividida en cuatro fases en función de la afectación que tiene el hígado.

Genotipos del virus de la hepatitis C

Esta patología tiene distintos genotipos del virus y no todas las personas se contagian por el mismo genotipo. Hay diferencias genéticas entre un genotipo del virus C y otro. Hasta la fecha, se han descrito seis diferentes y en España los más habituales son los genotipos 1, 2, 3 y 4.

Diagnóstico

Para comprobar si alguien padece o no hepatitis el médico puede realizar dos tipos de pruebas:

  • Análisis de sangre o hematológico (se extrae sangre con una jeringuilla).
     
  • Mediante biopsia, una prueba sencilla que consiste en extraer un pequeño pedazo de hígado para analizar los tejidos al microscopio y comprobar si están o no dañados. Las alteraciones más constantes son el aumento de la bilirrubina en sangre y el aumento de la actividad de las transaminasas (enzimas hepáticos, conocidos por sus iniciales ALT o GPT y AST o GOT). Se hallan entre 20 y 40 veces más elevadas de los valores normales. Estas pruebas no sólo explican si se tiene hepatitis, sino que también determinan de qué tipo, A, B o C y la gravedad de la enfermedad.

El diagnóstico se confirma por la demostración de anticuerpos contra el virus de la hepatitis en el suero de los pacientes.

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Licenciada en Ciencias de la Comunicación con especialidad en Relaciones Públicas, maestría en Mercadotecnia y docente. Interesada en educación, medio ambiente y derechos humanos.
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