fbpx

ETERNA JORNADA Tres medidas urgentes

  Por: Oscar Alzaga*   A la vista de todos está la crisis múltiple que enfrentamos: de salud, economía, empleo, seguridad y política; por lo cual, las fuerzas más...

 

Por: Oscar Alzaga*

 

A la vista de todos está la crisis múltiple que enfrentamos: de salud, economía, empleo, seguridad y política; por lo cual, las fuerzas más visibles de cada país y el mundo buscan alternativas y soluciones a esos muy graves problemas que, por la pandemia, llegan a extremos poco conocidos y siguen avanzando junto con la Covid-19.

 

Pero hay quienes buscan sus propias soluciones: personal, de grupo o clase superior, y las disfrazan de ayuda humanitaria para todos, como las del Consejo Coordinador Empresarial, la COPARMEX, etc., cuando en realidad quieren volver al pasado, a tener gobiernos neoliberales y corruptos que los privilegien a costa y perjuicio de la mayoría.

 

Mal acostumbrados a los 6 gobiernos de 1982 a 2018, se oponen a la política anticorrupción de AMLO, a que haya aumentos salariales del 16 y 20% anuales, cuando antes eran del 3 y 4%, se oponen a que se hable con el lenguaje de la verdad, acostumbrados a las mentiras y, sobre todo, reclaman privilegios a costa de lo que sea.

 

Por parte de las y los trabajadores que conforman la clase social más grande del país, de 60 millones, 20.9 en la economía formal, 31.4 en la informal y 7.7 desempleados (David Márquez, La Jornada 25-V-20); se encuentran en suma debilidad y desventaja: sin organizar y desunidos para defender sus derechos e intereses. Ello fue obra de los 36 años neoliberales y de que la mayoría de las confederaciones y sindicatos se sometieran al PRI y gobiernos, perdiendo así su libertad e independencia sindical.

 

El PRI renunció a lo mejor de su trayectoria histórica: la Revolución, la Constitución y la obra cardenista de 1934 a 1940, para abrazar desde 1982 a 2018 la doctrina y política de la derecha, cuyo eje es el Consenso de Washington de 1990, y que ya venía desde los 70 y 80 con Reagan y Thatcher. El PRI traicionó su historia y principios para irse tras la derecha internacional, arrastrando los sindicatos y centrales a la corrupción y a favor de la patronal nacional y extranjera.

 

Eso explica que surjan y crezcan los contratos colectivos de protección patronal, los outsourcing, que caigan los salarios, que el empleo de planta se sustituya por el eventual, que el presupuesto de educación y seguridad social bajen al máximo, que crezcan los sindicatos patronales en esos 36 años, que lleve a la polarización social del país y a la creciente pobreza. Esos líderes del PRI debilitaron los sindicatos al extremo, más aún, alejados de los trabajadores.

 

La mayoría de las y los trabajadores hoy no están organizados en sindicatos ni siquiera los de la economía formal; apenas de 5 a 6 millones lo están del total de 20 millones, menos los de la economía informal, que el PRI tenía una minoría en la CNOP. Y, como sabemos, al caer el PRI en las elecciones de julio del 2018 en adelante, algunos líderes sindicales dejaron de tener ventajas y se alejaron de ese partido.

 

Por otra parte, mientras la Covid-19 sigue y puede haber rebrotes que amenazan la salud y la vida de las y los trabajadores, las autoridades laborales se niegan a promover las comisiones mixtas de seguridad e higiene en cada empresa, que son obligatorias por la Ley Federal del Trabajo, para así complementar las inspecciones -insuficientes del IMSS y secretarias del trabajo y salud-, nacionales y estatales.

 

Tal panorama vuelve urgentes 3 medidas:

 

  1. Fortalecer la organización de las y los trabajadores a fin de que cuenten con una base de unidad y fuerza social, para recuperar sus derechos y para su defensa, hoy y permanentemente;

 

  1. En tanto recuperan su libertad sindical, los gobiernos y autoridades de trabajo se deben obligar a formar en cada empresa las comisiones mixtas de seguridad e higiene, pues hasta hoy solo hay el compromiso entre el gobierno y empresarios para cuidar la salud y la vida laboral, según las normas del regreso al trabajo, y,

 

  1. Todas las fuerzas democráticas del país debemos frenar el intento de vuelta al pasado corrupto, de la derecha nacional y extranjera que opera aquí, debemos organizarnos para frenar a los mercenarios que buscan desestabilizar y derrocar a AMLO, como lo pregonan los medios y los voceros de la oligarquía, el sector más poderoso de empresarios.

 

Porque una cosa es criticar y disentir con AMLO y su gobierno, otra diferente es desprestigiar su obra con mentiras y desestabilizar la vida democrática. Una, es abrir el diálogo y debate nacional para encontrar soluciones y alternativas a la crisis múltiple que vivimos y, otra, es llamar a que renuncie AMLO, porque sí y por fanatismo o, peor, llamar a su caída a como dé lugar, incluido el golpe de estado, lo más ilegal y antidemocrático, que promueve el Frenaa (Frente Nacional AntiAMLO) y el BOA (Bloque Opositor Amplio).

 

Ya la ONU ha denunciado a los mercenarios armados y desarmados que sirven al poder de la oligarquía, en su Recomendación sobre el tema; inician su acción visible con una amplia labor de desprestigio con mentiras y noticias falsas, que otros ocultos pagan esa participación: la oligarquía; acostumbra actuar por etapas e ir subiendo de tono hasta lograr la desestabilización de la sociedad y la economía para debilitar al gobierno legal y legítimo, hasta crear condiciones golpistas.

 

La clase trabajadora tiene derecho a tener o constituir organizaciones sindicales libres y democráticas para la defensa de sus derechos e intereses. Porque ya va el segundo acuerdo de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social con la iniciativa privada, que excluye los sindicatos, el de sanidad y para tratar las querellas laborales del T-MEC (La Jornada, 24-VI-20). Hoy la CTM no tiene ni la mitad de la fuerza que tuvo en los últimos años de Fidel Velázquez. Los sindicatos deben ser una fuerza social decisiva en el futuro igualitario y democrático, en tanto sea y represente a la mayoría de los ciudadanos.

 

Evitemos un rebrote de la Covid-19 en los centros de trabajo por la falta de precaución de los patrones y las autoridades, en las empresas las y los trabajadores pasan la mayor parte del tiempo de su vida, por eso formando e integrando las comisiones mixtas de seguridad e higiene se permitirá la participación activa y preventiva de ellas y ellos, incluidos los empleados de confianza.

 

 

*Abogado miembro de la Asociación Nacional de Abogados Democráticos y la Asociación Latinoamericana de Abogados Laboralistas.

 

 

Categorias
EDITORIALES
Sin comentarios

Deja un comentario

Publicidad:

Relacionado con

WP Twitter Auto Publish Powered By : XYZScripts.com
A %d blogueros les gusta esto: