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LA REFINERA

Nuevamente la que está en boca de todos es Beatriz Hernández y es que ¿cómo ayudarla? Si se empeña en ejecutar acciones muy mal hechas, ahora la semana pasada...

Nuevamente la que está en boca de todos es Beatriz Hernández y es que ¿cómo ayudarla? Si se empeña en ejecutar acciones muy mal hechas, ahora la semana pasada su nombre se publicó a nivel nacional y no por contextos plausibles, pero sí por haber hecho una ¿cómo la llama? ¿Pequeña grande obra? Esta antítesis es tan real como cada uno de los actos de Beatriz, es decir, así como dice una cosa, hace otra, lo relevante es que por más que trato de eludir temas que se relacionen con su pésima gestión, no se puede pues tal parece que la mujer se empeña en ocupar ahora el lugar número 100 de 100 alcaldes evaluados a nivel nacional  y es que el 99 que ocupa no es digno de ella porque todo indica que de plano quiere aparecer como lo execrable si de gobiernos se trata pues no deja de hacer tanto arbitrariedades como barbaridades y vamos a ver por qué.

 

BEATRIZ, ES COMO UNA LANCHA.

Sin duda Beatriz Hernández sigue degradando el nombre de Salamanca, ella y sus tramposas parentelas nos  llevan directo a la devastación y con mucha precipitación van dejando la ruina en todos los aspectos, pero haciendo referencia al caso de la lancha, ya no voy a precisar detalles porque conocemos el nuevo caso que ella muy orgullosa llevó a la comunidad de Comaleros este utensilio que se convirtió en tendencia, burla y chiste, que pareciera algo cómico e irreal pero es lo contrario, se trata de  agravio y una humillación, sí, ese hecho que causó revuelo y burlas, es una brutal “tomada de pelo”, una injuria para la ciudadanía que no deja de vivir sin desarrollo y sin atención y es que Beatriz es el claro ejemplo de un mal gobierno pues se está olvidando de los intereses ciudadanos para trabajar mucho y darle preferencia a sus gustos, a su vida, a su protección, o sea a lo que le pete. Está solamente inclinada a lo insubstancial siempre caminando vestida de traición, corrupción, imprecisión, caprichos y otras pendejadas que no nos dejan prosperar y que por el contrario abollan cada posibilidad de progreso.  Este es sin duda el gobierno que prevalece en Salamanca, no lo digo solamente yo, es a juicio popular, el gobierno de Beatriz es el peor posible, mendaz, traicionero, arbitrario y emanado de un movimiento hedonista, autoritario, narcisista y cómo no, también valemadrista porque como decimos los mexicanos “le vale madre”, eso lo demuestra en cada uno de sus discursos patrañeros cada vez que sale con su risible eslogan “acciones bien hechas”, como si fuese una redentora por pintar, tapar un bache, poner luz o algo así y encima de eso pretende que la felicitemos por tanta nadería que por supuesto no son acciones bien hechas, sólo es mercadotecnia, fruslería e inutilidad; se repite el discurso de la opinión popular: “taparle el ojo al macho”, otra vez, tolerando una tomada de pelo, otro “atole con el dedo” que supuestamente resuelve un conflicto cuando en realidad va poniendo clavos pero dejando hoyos, va entregando supuestos “frutos”  sin haber sembrado nada; eso es lo que hace con la entrega de las despensas, alimentos calientes o hasta lanchas; SUPERFICIALIDADES que NO MEJORAN LA CALIDAD DE VIDA; solamente son efímeras dádivas que no resuelven nada o ¿acaso con las comidas se resuelve la pobreza? ¿con una lancha ya se termina el riesgo del río? ¿con despensas se termina la necesidad? O ¿Con lámparas tenemos seguridad? ¡NO! Así no Beatriz, necesitas más amor propio, más amor por tu pueblo, quizá cuando lo tengas o algún político lo tenga, las cosas van a cambiar, mientras, seguirás siendo como una simple  lancha, sin mástil, sin velas y sin cubierta.

GASTANDO LO DEL PUEBLO

Muy veterana siempre pero muy certera es la frase “mal gobierno”, pero no hay mejor y más sintetizada frase que evoque nuestra realidad y así vivimos en un municipio donde gobierna algo similar a la monarquía absoluta pues parece que Beatriz no tiene límites en su “poder, pues ninguna ley le hace mella, si de su bienestar se trata no importa nada y se hace lo que ella dice, tal cual monarca dictador,  en este contexto también sus aliados le cumplen su pretensiones pues son simples lacayos que se benefician superlativamente pero por poco tiempo. Bajo este esquema,  Beatriz y su servidumbre han acordado erogar los recursos públicos de un tema sumamente relevante, delicado y  poco atendido que amancilla a miles de ciudadanos; LA SEGURIDAD CIUDADANA, y es que sí, Beatriz decidió gastarse 5.5 millones del presupuesto de seguridad en una SUBURBAN que solamente la salvaguarda a ella y nos deja completamente desvalidos, si ese recurso hubiese sido sustancialmente utilizado, quizá tendríamos casetas de vigilancia, mejoras salarios para policías, equipo táctico, patrullas, programas para protección social, qué se yo, más beneficios para la ciudadanía, sin embargo no fue así, pues la munícipe tomó la “perspicaz” decisión de quitarnos ese recurso para regalárselo a ella misma y entonces volver a evidenciar que no le importa la población. ¿Alguna prueba más?

LA PEOR PANDEMIA

Mientras Beatriz se echa  a la bolsa falsos triunfos de  “acciones bien hechas”, los salmantinos otra vez evidencian que solamente se vuelve a tratar de otra administración  más a la lista de las malas, de esas que se distinguen porque llega menos dinero a manos de la población y menos grasas, carbohidratos, proteínas y vitaminas a los estómagos de los pobres, abunda el desempleo, recortan los sueldos con unas enormes y filosas tijeras, no hay crecimiento, faltan las cobijas en casa, no hay comida en muchas mesas, crecen las deudas familiares, aumenta la inseguridad ¿qué más? Todo esto en su unión es  la peor pandemia, porque nos daña a todos y es que ninguna epidemia tiene tantos desastres y contextos catastróficos como un mal gobierno, ya lo vemos, la inseguridad, el desempleo, la pobreza también son asesinos que se expanden y consumen a la población que se va sucumbiendo en medio de una administración injusta y corrompida, que pretende silenciar a la prensa, que persigue a sus adversarios, que atenta en contra de los ciudadanos mientras unos cuantos disponen de ganancias los ciudadans se quedan sin oportunidades, sin crecimiento, sin empleo, sin casa, sin seguridad, sin comida. Por eso digo, un mal gobierno, es la peor pandemia.

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