
La tarde del 30 de julio, un suceso inusual perturbó la calma de la comunidad de Chamácuaro, cuando una estructura metálica presuntamente una antigua caldera de vapor cayó del cielo, provocando daños materiales en al menos dos viviendas.
Una de las residentes afectadas narró haber escuchado un fuerte estruendo, seguido de un impacto que destruyó parte de su cocina. Fragmentos de concreto y tubería impactaron directamente sobre mobiliario, incluyendo una mesa y un refrigerador. La estructura metálica, visiblemente oxidada, perforó el techo de asbesto e ingresó al domicilio.
Elementos de la Policía Municipal, Protección Civil y Bomberos acudieron al lugar, donde identificaron el objeto como una caldera metálica antigua. En una segunda vivienda contigua, se localizó otra pieza sobre la azotea, con afectaciones adicionales en un calentador solar.
De acuerdo con el informe preliminar de Protección Civil, la explosión que habría impulsado la caldera hacia el aire se originó por una acumulación de vapor, descartando el uso de gas, pólvora o sustancias químicas.
Hasta el momento, no se ha determinado el sitio exacto donde ocurrió dicho estallido.