
La presidenta Claudia Sheinbaum anunció este lunes una ambiciosa estrategia para recuperar más de 600 mil viviendas abandonadas u ocupadas irregularmente en todo el país, muchas de ellas construidas durante los gobiernos de Vicente Fox y Felipe Calderón bajo esquemas que privilegiaron el negocio privado sobre el bienestar social.
Durante su conferencia matutina, la mandataria federal detalló que estas casas, en su mayoría financiadas por el Infonavit, se edificaron en zonas alejadas de los centros urbanos, sin servicios básicos y en condiciones inadecuadas para la vida digna. “Se han encontrado viviendas de hasta 10 metros cuadrados”, lamentó.
El gobierno ya trabaja en un censo nacional, encabezado por el Infonavit y la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), para identificar la situación actual de cada una de estas propiedades: si están habitadas por sus legítimos dueños, si han sido ocupadas por terceros o si simplemente han quedado en el abandono.
Con base en los resultados de este censo, se diseñará un programa de regularización para darles un nuevo uso o permitir su recuperación formal. “Una vez que sepamos en qué condiciones están, presentaremos el programa”, afirmó Sheinbaum.
La presidenta también hizo una distinción importante entre estas viviendas abandonadas y los casos de despojo perpetrados por grupos criminales o personas que se apropian ilegalmente de inmuebles, muchas veces para rentarlos o usarlos con fines delictivos. Estos delitos, subrayó, deben ser investigados y atendidos directamente por las fiscalías de cada estado.