
El Heroico Cuerpo de Bomberos de Irapuato y paramédicos de la Cruz Roja Mexicana despidieron con profundo respeto y consternación a su compañero Fabián Rodríguez Cisneros, un hombre que dedicó su vida a proteger a los ciudadanos, arriesgando la suya en cada emergencia.
Más de una vez, Fabián enfrentó incendios devastadores y accidentes de alto riesgo, siempre con el firme compromiso de salvaguardar vidas, incluso cuando los recursos eran escasos. Su valentía no conocía límites, y su entrega le valió el reconocimiento de quienes lo acompañaron en su misión: un verdadero héroe sin capa.
El pasado domingo, durante el combate de un incendio en una pensión cercana al INFORUM, donde se almacenaba diésel, Fabián sufrió graves quemaduras en las vías aéreas y un fuerte traumatismo. A pesar de los esfuerzos médicos, su estado se tornó crítico y finalmente se confirmó su muerte cerebral.
Sin embargo, su legado trasciende más allá del dolor de su partida. En un último acto de solidaridad, Fabián se convirtió en la esperanza de otras personas al donar sus órganos, dejando una huella imborrable de generosidad y amor por la vida.
Sus compañeros y amigos lo recuerdan con admiración, no solo por su valentía en cada emergencia, sino por la humanidad con la que desempeñó su labor.