
l uso de motocicletas como medio de transporte ha ido en aumento, pero con ello también los accidentes fatales. A diario, es común ver a motociclistas circulando sin casco, sin precaución y, lo más alarmante, con hasta tres o más personas a bordo, incluyendo niños. Esta imprudencia ha cobrado la vida de muchos jóvenes que tenían un futuro por delante.
Las estadísticas reflejan una realidad devastadora: la tasa de mortalidad por accidentes en motocicleta es más que crítica, superando incluso a otros tipos de percances viales. El exceso de pasajeros, la falta de equipo de seguridad y la imprudencia al conducir son factores que convierten cada trayecto en una ruleta rusa.
Un testigo de un reciente accidente, en el que un joven perdió la vida tras caer de una moto donde viajaban tres personas, lamentó: “Es muy triste ver cómo muchos chavos mueren así, por no tomar conciencia. Tenían una vida por delante y todo se acaba en un segundo.”
Las autoridades han hecho reiterados llamados a los motociclistas para que respeten las normas de tránsito, usen casco y eviten sobrecargar los vehículos, pero la falta de cultura vial sigue siendo una asignatura pendiente.
Cuidar la vida debe ser prioridad. Ningún trayecto vale más que el futuro que se pierde en un instante por una mala decisión.