El comisionado estatal de Atención Integral a Víctimas, Francisco Javier Juárez León, reveló que 900 niñas, niños y adolescentes han quedado en orfandad tras perder a sus padres en hechos de feminicidio, desaparición, secuestro u homicidio doloso.
De acuerdo con el comisionado para ellos, las autoridades han desplegado un acompañamiento que busca brindar atención médica, apoyo psicológico y respaldo económico. Sin embargo, más allá de la asistencia institucional, la realidad es que cada menor carga con una ausencia que no se puede reemplazar con nada, pues es un sentimiento profundo y validado por diversos estudios psicológicos que destacan el impacto significativo de la ausencia de la figura, ya sea materna o paterna.
Juárez León subrayó que el objetivo es garantizar que estos menores no queden desprotegidos, y que puedan reconstruir un proyecto de vida pese a la violencia que los alcanzó. La Comisión de Atención Integral a Víctimas trabaja en coordinación con dependencias de salud y desarrollo social, intentando que el impacto no se traduzca en abandono o marginación.


































