Habitantes de distintas comunidades rurales han manifestado su inconformidad ante las fallas y limitaciones del servicio de transporte público, situación que aseguran impacta directamente en su vida diaria.
En localidades como Los Zavala, Comaleros y Rivera de Guadalupe, los usuarios deben caminar hasta la carretera a Uruétaro para poder esperar la combi, la cual pasa aproximadamente cada 30 minutos, ya que directamente en su comunidad no circulan, lo que complica el traslado, especialmente para adultos mayores y estudiantes.
«Es que mire, allá está Comaleros, está Rivera y está Los Zavalas, todos esos, Ojo de Agua, todos esos venimos a agarrar este camión, todos los ranchos, porque allá no hay ninguna, ni combi», señaló.
Uno de los sectores más afectados es el estudiantil, ya que jóvenes que asisten al Conalep, la escuela más cercana, deben llegar a la parada entre las 5:30 y 5:50 de la mañana para asegurar su llegada puntual a clases.
«Nosotros de la casa salimos 10 y las 6 o 5:30 para alcanzar al de las 6:30 o 6:20 que pasa por aquí de la mañana, para llegar a las 7:00 a la prepa, al Cona, porque a otra no», explicó ciudadana.
En San José de Uluapa, la principal queja es la falta de ampliación en el horario del servicio, pues padres de familia señalan que los alumnos de secundaria solo cuentan con la combi de las 6:40 de la mañana, la cual en ocasiones ni siquiera pasa. Ante esta situación, algunos optan por llevar a sus hijos en bicicleta para evitar retrasos.
«Necesitaría pasar más temprano en la mañana por los que vamos de aquí a la secundaria»
El panorama es aún más complicado en San Juan de Razos, donde el tiempo de espera puede alcanzar hasta dos horas para que pase una sola unidad. De acuerdo con testimonios, esta situación ha provocado que algunas personas pierdan sus empleos en la zona centro de Salamanca debido a retrasos constantes, significando pérdidas de hasta $1,500 pesos a la semana.
«Sí, porque de hecho, yo antes, no me creía el patrón me decía, ‘no, es imposible porque aquí el transporte pues es cada 15 minutos’ y le decía ‘pues aquí en el rancho es de media hora’, antes era media hora, pero luego fue extendiéndose a la hora y luego dos horas»
Esta falta de unidades o el tiempo de espera tan prolongado, obliga a algunos ciudadanos a utilizar el servicio de taxi, que ronda entre los 70, hasta los 100 pesos, lo que representa un fuerte gasto para sus bolsillos.
«Es que yo nada más voy cada semana, $70 o 480, es lo que anda cobrando $70, $80 y hay unos que hasta $90 y si, hay uno muy abusivo, hasta $100»
Ante las circunstancias, los habitantes hacen un llamado a las autoridades correspondientes para que revisen y mejoren el servicio, ya que consideran que el transporte público es una necesidad básica para el desarrollo educativo y laboral de las comunidades.


































