El reciente despido masivo de funcionarios de Fiscalización por parte de las autoridades municipales ha desatado una ola de comentarios entre los comerciantes del mercado Tomasa Esteves, quienes aseguran que la medida confirma la supuesta corrupción y desorden en el manejo de los puestos ambulantes.
Las autoridades reconocieron que el personal de Fiscalización “no dio resultados”, motivo por el cual se realizaron las bajas. Sin embargo, para los vendedores, el problema va más allá de la falta de eficiencia sino de los malos manejos de los funcionarios.
De acuerdo con los comerciantes desde hace muchos años administraciones entran y salen y siempre la dirección de fiscalización realiza presuntas malas prácticas auto beneficiandose sus propios funcionarios.
Mientras los comerciantes denuncian prácticas corruptas y exigen transparencia, la ciudadanía observa cómo las decisiones de las autoridades parecen insuficientes para poner fin al desorden que afecta tanto la movilidad como la confianza en las instituciones.
De acuerdo con las autoridades la decisión de limpiar desde la raíz la dirección es contar con funcionarios honrados y que en lugar de perjudicar al pueblo lo apoyen, comerciantes se encuentran incredulos pues la presunta corrupción es lo que tiene al Mercado Tomasa Esteves agonizando, pero aseguran habrá que ver para creer.
































