En Salamanca, la falta de infraestructura adecuada en el Mercado Tomasa Esteves sigue generando una situación preocupante para personas con discapacidad, quienes se ven obligadas a bajar de la banqueta y circular por la calle para poder avanzar.
De acuerdo con lo observado en la zona, los accesos no cuentan con rampas funcionales, lo que impide el paso de sillas de ruedas, andaderas o incluso personas con movilidad limitada. Esto provoca que tengan que descender a la vialidad, exponiéndose al tránsito vehicular.
La situación no solo representa una incomodidad, sino un riesgo constante, ya que deben compartir espacio con automóviles en una zona de alta circulación, especialmente en horarios de mayor actividad comercial.
Usuarios y visitantes del mercado señalan que este problema ha persistido durante mucho tiempo sin que se implementen soluciones reales, a pesar de tratarse de uno de los puntos más concurridos de la ciudad.
Además, destacan que los espacios públicos deben ser accesibles para todos, y no obligar a un sector de la población a ponerse en peligro para poder desplazarse.
Este caso deja ver la necesidad de mejorar la infraestructura urbana con un enfoque incluyente, donde todas las personas, sin importar su condición, puedan transitar de forma segura y digna.































