A finales de agosto y principios de septiembre, se anunció la inversión de 11 millones de pesos por parte del Gobierno Municipal de Salamanca para la rehabilitación del Jardín Principal de Valtierrilla lo que generó desde entonces cierta inconformidad entre habitantes de la comunidad más grande del municipio, quienes consideran que existen necesidades más urgentes que atender.
Mientras el proyecto contempla la modificación del kiosco y la sustitución del piso actual por pórfido, vecinos cuestionan la decisión de destinar recursos a una obra estética cuando, aseguran, las vialidades presentan un deterioro evidente.
Para algunos pobladores, el contraste se encuentra en calles llenas de baches, accesos en malas condiciones y espacios públicos descuidados que, a su juicio, deberían ser prioridad.
Una habitante expresó que hay zonas muy afectadas, como el panteón viejo, el cual —según señaló— se encuentra en malas condiciones y requiere intervención urgente, ya que no cuenta ni siquiera con barda perimetral que resguarde la zona.
Desde la perspectiva ciudadana, el recurso pudo haberse destinado a rehabilitar algunas calles o mejorar espacios como el panteón, en lugar de concentrarse en el jardín principal.
Para otros vecinos, la magnitud de la inversión tampoco parece proporcional a las necesidades actuales.
Consideran que la obra pudo realizarse con una intervención menor y que el gasto no era prioritario frente a otras carencias.
Habitantes también piden que se atiendan las numerosas calles sin pavimentar en Valtierrilla, señalando que el rezago en infraestructura básica es amplio.
Para una parte de la población, el anuncio no disipa la inquietud de fondo, basada en la percepción de que las prioridades gubernamentales no coinciden con las necesidades más apremiantes de los habitantes.
Mientras el proyecto del jardín avanza, las calles deterioradas continúan siendo el recordatorio cotidiano de una deuda pendiente con la movilidad y la calidad de vida de la comunidad.


































