La capital de Guanajuato se convirtió en un río de gente cuando más de 28 mil peregrinos sanjuaneros atravesaron sus calles rumbo al santuario de San Juan de los Lagos, cumpliendo con la tradición anual de dar gracias y pedir favores.
La cifra superó las expectativas y dejó una estampa de fe y resistencia que desbordó cualquier cálculo. Familias enteras caminaron juntas, vecinos ofrecieron apoyo y las autoridades desplegaron operativos para mantener el orden. El tránsito de los contingentes puso a prueba la paciencia de los automovilistas, por lo que las autoridades recomendaron evitar las principales avenidas durante el paso de los peregrinos, planear traslados con anticipación y conducir con extrema precaución en las zonas donde avanzaban los caminantes.
En el municipio petrolero, por su parte, como cada año se han habilitado refugios y puntos de descanso para atenderlos durante su paso rumbo al santuario de San Juan de los Lagos. En Salamanca, las autoridades previeron la llegada de aproximadamente 7 mil feligreses, los cuales recibieron apoyo por parte de un sector de la población salmantina, repartiendo algunos alimentos, medicamentos básicos y cobijas, esto como un gesto de solidaridad con el prójimo.
La llegada de los sanjuaneros a Salamanca reafirmó una tradición de más de cinco décadas, en la que la ciudad se convierte en anfitriona solidaria de miles de peregrinos por unos días.


































