Después de casi 24 horas de espera, la Central de Autobuses de Salamanca, ubicada en la calle Estado de Puebla y en contra esquina con la Avenida Valle de Santiago, reabrió sus corridas este lunes por la mañana.
La suspensión de salidas se registró en medio de una ola de bloqueos que afectó a 12 estados del país, entre ellos Guanajuato, Jalisco, Michoacán y Tamaulipas, y que en territorio guanajuatense se extendió hasta en 23 municipios, incluyendo Salamanca, León, Irapuato, San Miguel de Allende y la capital. Los ataques incluyeron la quema de vehículos particulares, transporte público, tiendas de autoservicio, farmacias y gasolineras, tras el asesinato de un líder criminal ligado a un grupo delictivo de Jalisco.
Ante el riesgo de circular en las carreteras, las líneas de transporte decidieron cerrar operaciones en la entidad y en varios puntos del país, por su parte la Central de Salamanca se convirtió en un espacio de espera en donde ciudadanos quedaron varados pues al quedar la ciudad desierta sin transporte público, privado ni negocios abiertos, no tuvieron otra opción que pasar la noche en las bancas dentro del inmueble con la ilusión de qué pronto se tranquilizarán las coas y saliera un camión con rumbo a su destino.
Sin embargo, el personal de taquillas aclaró que la venta de boletos se realiza únicamente en horarios cercanos: “No podemos ofrecer viajes con horario lejano, porque si vuelve a registrarse algún incidente en las carreteras, tendremos que cerrar de nuevo”, explicó una trabajadora de la línea Futura.
Aunque las unidades ya circulan por las carreteras estatales y federales, aún queda la cautela y la confianza de que poco a poco la movilidad y la economía comiencen a recuperar su ritmo habitual.


































