Un nuevo caso de robo dentro de una sucursal bancaria encendió la alerta entre usuarios de la Zona Centro de Salamanca, luego de que una mujer fuera despojada de 12 mil pesos tras una operación en un cajero automático de BBVA ubicado sobre la calle Miguel Hidalgo.
De acuerdo con el testimonio, los hechos ocurrieron el pasado sábado cuando la mujer acudió a retirar dinero, aseguran que dentro de la sucursal, un hombre le indicó que solo uno de los cajeros funcionaba mientras permanecía demasiado cerca de ella en lo que realizaba la operación.
Mientras intentaba hacer el retiro, la tarjeta quedó atorada y a pesar de que ella cancelaba la operación, el plástico no salía. El hombre se acercaba cada vez más e incluso metía la mano al cajero, insistiendo en que volviera a introducir el NIP, lo que generó mayor nerviosismo en la víctima.
“La tarjeta no salía del cajero por más que cancelaba la operación.”
En medio de la confusión, apareció en la pantalla del cajero un nombre distinto, situación que incrementó la sospecha de que pudiera haberse tratado de un posible intercambio de tarjetas y poco después de que esto ocurriera el hombre salió de la sucursal.
La mujer permaneció dentro del banco, alterada por lo ocurrido y fue en ese momento cuando comenzaron a llegar notificaciones a su celular donde le indicaban que la cuenta estaba siendo vaciada. Más tarde se registraron intentos de crédito y más retiros, hasta que la tarjeta finalmente fue bloqueada.
“Fue ahí, todavía dentro de la sucursal y cuando el hombre ya no estaba, que comenzaron a llegar notificaciones a su celular: habían vaciado la cuenta. Más tarde llegaron avisos de que habían solicitado un crédito y retirado aún más dinero, hasta que finalmente la tarjeta se bloqueó”, explicaron.
La familia señaló que la víctima padece esclerosis múltiple, condición que le provoca afectaciones físicas y cognitivas, utiliza andadera y bajo estrés, tiene dificultad para reaccionar con rapidez, por lo que consideran que se aprovechó de su vulnerabilidad.
Tras el hecho, acudieron al Ministerio Público, donde se levantó una denuncia clasificada como robo por medios electrónicos. Posteriormente se realizó el reporte ante el banco, aunque la afectada tuvo que acudir a otra sucursal por temor a regresar al centro.
“Primero levantamos una denuncia ante las autoridades en el Ministerio Público, donde el caso fue clasificado como robo por medios electrónicos. Posteriormente acudimos al banco para realizar el reporte correspondiente. Mi madre no quiere volver al centro debido a lo sucedido, por lo que asistió a otra sucursal”, mencionaron.
En el banco se actualizó la cuenta y se entregó una nueva tarjeta, sin embargo, la familia fue notificada de que los retiros realizados en el cajero no proceden como reclamación, decisión que califican como injusta, ya que el robo ocurrió dentro de las instalaciones, donde existen cámaras de seguridad.
“Ya nos notificaron que los retiros realizados en el cajero no proceden como reclamación, lo cual consideramos una completa injusticia.”
Aunque el personal telefónico ha mostrado comprensión, instancias superiores del banco han negado la devolución del dinero.
Por ahora se desconoce el avance de la investigación, pero los afectados continúan esperando a que se esclarezcan los hechos y que este caso sirva para alertar a otros usuarios sobre los riesgos dentro de sucursales bancarias, además de exigir que se asuman responsabilidades.
































