La familia Salazar Navarro abre las puertas de su hogar para celebrar el Viernes de Dolores, invitando a vecinos y visitantes a compartir el altar dedicado a la Santísima Virgen de los Dolores y el tradicional agua, símbolo de lágrimas de María ante la pasión y muerte de Jesús.
A partir de las once de la mañana, en la calle Albino García #115, entre Hidalgo y Juárez, la casa de la señora María Antonia Salazar Navarro se convierte en un espacio de devoción y convivencia. El altar, cuidadosamente preparado, refleja la devoción de la fecha con colores que evocan la Pasión de Cristo, como lo son el rojo de la sangre y el amor divino, el negro del duelo, el morado de la penitencia y el blanco en pequeños acentos de pureza y consuelo.
La imagen central de la Virgen, con el corazón atravesado por siete dagas, se rodea de velas que recuerdan a los apóstoles, agua de dolores que simboliza lágrimas y pureza.
“Ven con tu familia y comparte con nosotros un delicioso vaso de agua, como parte de esta hermosa costumbre mexicana» expresa la familia Salazar Navarro, convencida de que mantener viva la tradición es también fortalecer la identidad y la unión de la comunidad salmantina.
Cabe recordar que el agua de Dolores se elabora principalmente con una base de betabel cocido, se añade lechuga picada, trozos de naranja, plátano, manzana, cacahuate y azúcar al gusto. Cada familia prepara esta refrescante bebida de distintas formas, pero por lo general la mayoría respeta los ingredientes base.

































