El pasado domingo 22 de febrero, Salamanca fue víctima de diversos ataques y quemas en tiendas de conveniencia, vehículos particulares y transporte público, estos hechos se registraron en distintos puntos del municipio.
En medio del caos, el heroico cuerpo de bomberos de la central Luis González Márquez se enfrentó con valentía a cada siniestro, arriesgando su integridad para proteger a la ciudadanía salmantina. Las llamas consumieron un transporte de personal, una tienda 3B y una Bodega Aurrerá Express en la calle Miguel Hidalgo, además de un camión del transporte público en Cerro Gordo. También ardieron una camioneta en la carretera federal #45, un Oxxo en el acceso a Arboledas de Ciudad Bajío sección I, un vehículo en la colonia Bellavista, una camioneta escolar en el bulevar Las Reynas y otra camioneta RAM en la Infonavit III. En todos los casos, los bomberos acudieron sin titubeos, logrando controlar el fuego y devolver un mínimo de seguridad a la población.
La sociedad salmantina no tardó en reconocer su labor. “Queremos agradecer por todo su trabajo, siempre se rifan el físico, pero este pasado domingo se expusieron mucho y apoyaron a apagar los incendios que los delincuentes ocasionaron”, expresó un ciudadano, recordando que los ataques fueron perpetrados tras la muerte de un líder criminal por parte de las autoridades federales.
En medio de la violencia, los bomberos fueron un símbolo de resistencia y esperanza, por esto es que Salamanca los mira con gratitud, consciente de que su heroísmo no solo apagó incendios, sino devolvió un poco de la tranquilidad a la ciudad, valorando su entrega.


































