La mañana de este martes 31 de marzo, cientos de fieles se congregaron para acompañar al Señor del Hospital, el Cristo Negro, en una procesión que recorrió las principales calles del centro histórico de Salamanca.
Cabe mencionar que además de los salmantinos, se confirmó la presencia de peregrinos provenientes de Celaya, San Miguel de Allende, otros municipios de Guanajuato y estados vecinos como San Luis Potosí.
El recorrido inició en el Santuario Diocesano del Señor del Hospital, la imagen avanzó sobre el tapete monumental expuesto en el Andador Revolución, símbolo de arte y entrega del Grupo Cultural La Catrina Salmantina. Posteriormente, la procesión dobló en Álvaro Obregón, siguió por Guerrero, Sánchez Torado, Morelos, Hidalgo, Zaragoza y Andrés Delgado, hasta regresar nuevamente por el Andador Revolución al santuario, donde se celebró la misa solemne presidida por el obispo Enrique Díaz Díaz, de la diócesis de Irapuato.
Salamanca cumplió 466 años de la llegada del Cristo Negro, esta imagen llegó en 1560 desde Michoacán y que, según la tradición, cambió de color en el trayecto para esconderse de los españoles y quedarse definitivamente en esta tierra.
La procesión de este año tuvo un aire especial, no solo por la magnitud del tapete y la organización, sino porque los feligreses pudieron pedirle de frente y a unos centímetros por la paz de Salamanca, la salud de los enfermos y su estabilidad emocional, espiritual y material.

































