Un total de 37 nuevos elementos se incorporaron a la Policía Municipal tras concluir su proceso de formación inicial, en un acto donde se destacó la importancia de la vocación de servicio, la disciplina y el compromiso con la ciudadanía.
Los cadetes finalizaron seis meses de capacitación integral, que incluyó preparación táctica, acondicionamiento físico, defensa personal y manejo de armamento, con el objetivo de fortalecer las capacidades operativas de la corporación.
Como parte del fortalecimiento institucional, también se realizó la entrega de 17 nuevas unidades: 9 para la Policía Municipal, 5 para Movilidad y 3 para Protección Civil, buscando mejorar la respuesta ante emergencias y operativos en el municipio.
No obstante, la incorporación de nuevos elementos ocurre en un contexto interno complejo. Dentro de la corporación persisten inconformidades entre policías en activo, quienes han señalado problemas relacionados con el trato, condiciones laborales y, especialmente, con estilos de liderazgo que consideran poco efectivos.
En este escenario, los nuevos policías no solo enfrentarán los retos propios de la labor operativa, sino también la necesidad de integrarse a una estructura donde, según testimonios internos, prevalecen dinámicas que generan desgaste y descontento.
Aunque el aumento en el estado de fuerza representa un avance en términos numéricos, el desafío de fondo continúa siendo mejorar las condiciones internas y atender los señalamientos que, hasta ahora, siguen sin resolverse dentro de la corporación.































