La calle Andrés Delgado se ha convertido en un punto de riesgo constante para quienes circulan por la zona, justo antes de llegar a los puentes gemelos en Salamanca. Los daños en la vialidad son evidentes y cada vez más notorios.
Conductores y peatones deben atravesar un tramo con levantamientos irregulares del pavimento, grietas abiertas y desniveles que no solo sacuden los vehículos, sino que pueden provocar pérdidas de control, caídas o daños en las unidades. En algunos puntos, el suelo parece haberse elevado y fracturado, generando escalones en plena calle que representan un peligro, sobre todo de noche o para quienes no conocen la zona.
También se observan zonas donde el asfaltado ya no está parejo, lo que complica el paso de personas mayores, niños o quienes usan carriolas o sillas de ruedas. Vecinos señalan que, en los últimos meses, el nivel de estos levantamientos ha cambiado, lo que hace temer que el problema siga avanzando.
Además del riesgo directo para quienes transitan, estas deformaciones pueden afectar tuberías subterráneas de agua o gas, lo que incrementa el peligro no solo de accidentes viales, sino también de posibles fugas o daños mayores en la infraestructura.
Detrás de estos daños visibles está un problema de fondo, se trata de la presencia de una falla geológica que atraviesa esa zona de Salamanca. En distintos puntos del municipio existen letreros que advierten sobre estas áreas, donde el movimiento del subsuelo provoca inestabilidad en calles y construcciones.
Con el paso de los años, la urbanización llevó a que se construyeran vialidades y estructuras sobre estos terrenos, y como consecuencia han aparecido levantamientos, grietas y hundimientos. Expertos suelen señalar que en zonas de falla geológica se debe evitar infraestructura pesada, ya que el movimiento del terreno puede derivar en daños mayores, desde fracturas en la superficie hasta afectaciones en los cimientos de edificios cercanos.
Por ahora, la calle Andrés Delgado sigue operando con estos daños a la vista. Habitantes piden a las autoridades municipales vigilancia constante y revisiones técnicas, ya que al tratarse de una zona céntrica y de alto flujo, cualquier agravamiento en las fracturas del pavimento podría traducirse en un accidente de mayores consecuencias.































