León vivió un viernes en donde se generaron distintos hechos violentos.
Un cuerpo calcinado fue arrojado frente a la sede de la Fiscalía General del Estado, en un acto que desafió directamente a las autoridades.
Horas después, un negocio del diputado morenista Carlos Abraham Ramos fue atacado a balazos, mientras que en hechos distintos dos personas fueron secuestradas.
Hasta el cierre del día, las autoridades no habían informado sobre responsables ni sobre el paradero de las víctimas.































