La exigencia de agua limpia terminó en enfrentamientos con policías, 39 personas detenidas y decenas de lesionados. Ahora, el operativo realizado frente a Casa Jalisco está bajo cuestionamiento, luego de que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo pidiera al gobierno de Jalisco explicar por qué se recurrió al uso de la fuerza durante la manifestación.
Los hechos ocurrieron el domingo 11 de octubre, cuando miles de habitantes de Guadalajara y municipios de la Zona Metropolitana salieron a las calles para reclamar por la mala calidad del agua que reciben en sus hogares, un problema que se ha agravado en los últimos meses.
La movilización partió de la Glorieta de La Minerva y avanzó hasta Casa Jalisco, residencia oficial del gobernador Pablo Lemus. En ese punto se registraron enfrentamientos entre manifestantes y elementos de seguridad, quienes utilizaron gases lacrimógenos y chorros de agua a presión para dispersar a las personas.
Durante su conferencia matutina de este lunes 12 de octubre, Sheinbaum pidió al gobernador Pablo Lemus de Movimiento Ciudadano y a las autoridades estatales aclarar cómo se desarrollaron los hechos y por qué se tomó la decisión de intervenir de esa manera.
La mandataria cuestionó la actuación policial y subrayó la diferencia entre controlar una situación y reprimir una manifestación. También señaló que las autoridades deben informar sobre las personas detenidas y las circunstancias de sus arrestos.
El pronunciamiento ocurre después de una protesta motivada por un servicio básico como lo es recibir agua en condiciones adecuadas. Las denuncias ciudadanas por el color y el mal olor del líquido han mantenido la presión sobre las autoridades estatales para que expliquen el origen del problema y presenten soluciones.
De acuerdo con el balance difundido por el gobierno de Jalisco, 39 personas fueron detenidas y 59 resultaron lesionadas durante los enfrentamientos de los cuales 28 fueron policías y 31 civiles, además, 2 de los elementos de seguridad reportados como heridos se encontraban graves.
Las autoridades estatales sostuvieron que la movilización comenzó de manera pacífica, pero que un grupo de personas encapuchadas provocó alteraciones del orden. Esta versión forma parte de la explicación oficial de los hechos, mientras que manifestantes y familiares de algunos detenidos han cuestionado la actuación de los policías.
La Fiscalía de Jalisco informó que algunas de las personas detenidas podrían continuar sus procesos en libertad, aunque las investigaciones seguirían abiertas. Por ello, una liberación no significa necesariamente que las indagatorias hayan concluido.
La Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco (CEDHJ) abrió el acta de investigación número 41 para revisar lo ocurrido y reportó cinco quejas por presuntos abusos de autoridad.
El organismo también dictó medidas cautelares para solicitar que se garantice la atención médica y la integridad de las personas detenidas, además de que se determine su situación jurídica a la brevedad. Durante la movilización, 16 integrantes de la Comisión participaron como observadores y dieron seguimiento a las detenciones.

































