
Los cruces ferroviarios de Calle Faja de Oro, Francisco Villa, Sánchez Torrado, 5 de Mayo y Pluripartidista se han convertido en puntos críticos debido a algunos baches e irregularidades en el pavimento, lo que representa un riesgo constante para automovilistas, motociclistas, ciclistas y peatones que transitan por la zona.
Esta situación dificulta el paso de los vehículos, provocando que exista la posibilidad de que algunos queden atascados en las vías del tren, una situación de alto riesgo que podría derivar en una tragedia si no se logra mover a tiempo. Automóviles con baja suspensión y motocicletas son los más afectados, ya que pierden tracción o estabilidad, lo que podría dejarlos expuestos ante un ferrocarril en movimiento.
Además, para los ciclistas y motociclistas, los baches representan un peligro de caída inminente, ya que luego del accidente, levantarse con rapidez es demasiado complicado. Esta problemática no solo afecta la seguridad vial, sino que también pone en peligro la vida de quienes cruzan diariamente estos puntos.
Otro de los problemas derivados de los baches en los cruces ferroviarios es que no siempre son visibles, especialmente durante la noche. Esto ha llevado a que muchos conductores frenen bruscamente, traten de esquivarlos o reduzcan la velocidad sin prever el tráfico detrás de ellos, lo que podría incrementar el número de alcances y maniobras riesgosas en estas intersecciones.
Vecinos y conductores han solicitado a las autoridades municipales y ferroviarias una pronta reparación de estos cruces, ya que, hasta el momento, no se ha anunciado un plan oficial para atender estos puntos críticos.
Entre las soluciones que sugieren se encuentra la nivelación del pavimento con rampas de concreto, una mejor señalización y balizamiento, es decir, la colocación de señalamientos necesarios para evitar cualquier accidente, así como un mantenimiento constante para que los baches no sigan creciendo.
Mientras no se tomen medidas, automovilistas y motociclistas continúan arriesgando su seguridad diariamente, con el temor de que, en cualquier momento, uno de estos incidentes termine en una tragedia.