De enero a noviembre se registraron 313 asesinatos de mujeres en Guanajuato, lo que representa más del 16% del total nacional y coloca al estado de Guanajuato en el primer lugar del país.
La mayoría de estos casos no fueron investigados como feminicidios, lo que refleja una brecha institucional y un problema de impunidad que golpea a las familias y comunidades de la entidad.
La magnitud del problema no solo deja ver la crisis de seguridad, sino también la necesidad de políticas públicas que reconozcan la violencia contra las mujeres como un fenómeno estructural. De acuerdo con especialistas en el tema sin acciones contundentes, las cifras seguirán creciendo y las comunidades continuarán enfrentando el dolor de la ausencia y la desconfianza hacia las instituciones.
































