Los comerciantes del Mercado Tomasa Esteves y de las calles cercanas, como Avenida del Trabajo, Sánchez Torrado, 5 de Mayo y San Antonio, hicieron un llamado urgente mediante un escrito lleno de firmas de locatarios a las autoridades municipales para que no se cierren las vialidades de la periferia.
Con el respaldo de más de tres mil vendedores, el maestro Gonzalo Campos y el señor Nelsón Ceballos señalaron que la medida de restringir el acceso vehicular no solo afecta la economía local, sino que también genera conflictos con agentes de tránsito, vecinos y clientes, quienes se ven impedidos de ingresar con transporte público, taxis o vehículos particulares para realizar sus compras.
Los comerciantes explicaron que entre las 8:00 y 9:00 de la mañana muchos locatarios no pueden llegar a sus puestos, y que de 9:00 a 12:00, cuando la actividad comercial alcanza su mayor intensidad, el cierre de calles provoca un caos que desanima a los compradores. Ante la falta de estacionamiento y las dificultades de movilidad, los clientes optan por acudir a cadenas comerciales como Walmart o Aurrera, dejando de lado el mercado local donde los productos son más frescos y accesibles en sus precios.
Los representantes subrayaron que se requiere seguridad en la zona, pues recientemente dos hombres fueron asesinados en la esquina de San Antonio con Sánchez Torrado, a unos pasos del mercado, lo que ha incrementado la sensación de inseguridad y vulnerabilidad entre comerciantes y clientes.
Los vendedores advierten que las ventas se desploman en los últimos días del año si las calles permanecen cerradas, ya que la gente no quiere cargar bolsas por varias cuadras ni quedarse sin transporte. Por ello, insisten en que las autoridades coordinen de manera adecuada y mantengan abiertas las vialidades, garantizando tanto la movilidad como la seguridad de quienes día a día sostienen la vida económica de Salamanca.
































