La defensa de Christian Augusto Jafet, condenado a 113 años de prisión por el secuestro, violación y homicidio del menor Mateo Santiago, presentó un recurso de apelación con el objetivo de modificar la sentencia que se dictó apenas el pasado 1 de julio.
El caso, ocurrido en febrero de 2025, marcó a León y a todo el estado, Mateo, de 12 años, fue interceptado al salir de clases, privado de la libertad y posteriormente asesinado. Tras un proceso de más de un año, el tribunal consideró probados los delitos y dictó una de las penas más severas en la historia judicial de Guanajuato. Ahora, la defensa del acusado sostiene que hubo irregularidades en la detención y en la valoración de pruebas, mientras que la familia del menor, acompañada de sus abogados, insiste en que los derechos del procesado fueron respetados y que la sentencia debe mantenerse.
El tribunal de alzada tendrá la última palabra, en un proceso que podría extenderse varios meses. La apelación mantiene en tensión a la sociedad leonesa, que ve en este caso un símbolo de la lucha contra la violencia infantil y la exigencia de justicia.
La condena de más de un siglo fue celebrada como un precedente histórico; su posible modificación abre un nuevo capítulo que será seguido con atención por la ciudadanía.





























