De acuerdo con el secretario de Seguridad y Paz del Gobierno del Estado, en lo que va del año se han registrado 30 desapariciones de mujeres, lo que representa un incremento del 25% en comparación con el año anterior.
Sin embargo, un dato que llama la atención es que las cifras oficiales no coinciden, pues la Secretaría de Gobierno maneja datos distintos, lo que abre un debate sobre la transparencia y la precisión en el manejo de la información.
La diferencia entre instituciones refleja un problema recurrente en México, como lo es la falta de verificación en los registros de personas desaparecidas. Mientras las autoridades estatales aseguran que trabajan en coordinación con la Fiscalía y colectivos ciudadanos, los familiares de las víctimas denuncian que las cifras oficiales no siempre reflejan la realidad que viven en las calles y comunidades de la entidad.
El aumento de desapariciones se da en un contexto de violencia generalizada en la entidad, en donde los enfrentamientos entre grupos criminales y la inseguridad cotidiana han dejado huella en la vida de las mujeres. Para muchas familias, la búsqueda de sus hijas, madres o hermanas se convierte en una lucha diaria contra la burocracia y la indiferencia institucional.































