Aunque las cifras oficiales muestran que municipios como Salamanca y San Felipe vivieron un repunte de asesinatos durante el año 2025, sus titulares de Seguridad Pública insisten en que la estrategia aplicada ha permitido contener la violencia y que, en términos generales, los indicadores van a la baja.
En Salamanca se registraron 276 homicidios dolosos en 2025, un 18% más que en 2024, cuando se contabilizaron 228 casos. San Felipe, considerado hasta hace poco un municipio tranquilo, duplicó sus cifras en apenas nueve meses, es decir, 34 asesinatos entre enero y septiembre de 2025, el doble de todo lo registrado en el año 2024.
Pese a ello, el director de Seguridad Pública de San Felipe, Fernando Delgado, defendió su gestión y aseguró que desde que asumió el cargo los homicidios muestran una tendencia a la baja. Reconoció, sin embargo, que los hechos de alto impacto ocurridos en 2025 colocaron al municipio en la lista de los más violentos del estado.
En Salamanca, las autoridades locales también sostienen que la estrategia ha dado resultados, aunque admiten que los repuntes y ataques armados han golpeado la percepción ciudadana. Mientras tanto, colectivos ciudadanos y medios locales advierten que la realidad contradice el discurso oficial. Salamanca, San Felipe y Valle de Santiago fueron señalados como los nuevos focos rojos de violencia en Guanajuato, en contraste con la narrativa de la gobernadora del estado que presume una reducción general de homicidios.
































