La noche más esperada para miles de familias en Salamanca donde con cartas listas, zapatos preparados y una enorme ilusión, niñas y niños contaron las horas para la llegada de los Reyes Magos, una tradición que año con año llena de esperanza, sonrisas y emoción los hogares salmantinos.
Desde el principio los pequeños ya tenían muy claro qué es lo que deseaban encontrar la mañana del 6 de enero. Algunos soñaban con juguetes que imitan la vida cotidiana, reflejo de su imaginación y creatividad, como quienes aseguran.
Otros niños apostaron por regalos modernos y llenos de estilo, combinando la música, la tecnología y la diversión al aire libre. Con entusiasmo, una menor comparte su lista de deseos.
También hay quienes mantuvieron peticiones sencillas, pero igual de importantes, demostrando que la ilusión no siempre está en la cantidad, sino en la emoción de recibir un regalo. Así lo expresó uno de los pequeños.
Más allá de los juguetes, algunos niños no olvidaron el mensaje que acompaña esta tradición y saben que el buen comportamiento es parte esencial de la magia. Con sinceridad, una de ellas señala lo que diría a los Reyes Magos.
La llegada de los Reyes Magos no solo representa regalos, sino un momento de unión familiar y una tradición profundamente arraigada en Salamanca, donde la ilusión infantil sigue siendo el motor que mantiene viva esta celebración año con año.
Mientras tanto, los pequeños esperan ansiosos, con la esperanza de despertar el 6 de enero y encontrar que sus deseos fueron escuchados.































