El robo de combustible en el estado de Guanajuato volvió a encender las alertas a nivel nacional, ya que durante los primeros meses de 2025, el huachicol registró un incremento considerable, provocando pérdidas económicas para Petróleos Mexicanos (Pemex) que superan los 12 mil 900 millones de pesos.
De acuerdo con información oficial, entre enero y agosto de 2025 el estado se colocó nuevamente entre los más afectados por este delito, alcanzando cifras que no se veían desde los años más críticos del robo de hidrocarburos. Las pérdidas incluyen gasolina, diésel y otros combustibles extraídos de manera ilegal a través de tomas clandestinas en ductos.
Durante ese periodo se detectaron cientos de perforaciones ilegales, lo que derivó en múltiples denuncias ante la Fiscalía General de la República. Sin embargo, el número de investigaciones no ha sido suficiente para frenar la actividad, que continúa operando principalmente en corredores estratégicos del estado.
Municipios como Salamanca, Celaya, Irapuato, León y Pénjamo figuran entre las zonas con mayor incidencia. Estas regiones forman parte de una zona históricamente identificada por autoridades federales como uno de los principales focos rojos del huachicol en el país.
A pesar del repunte y del impacto económico que representa para Pemex, no se han dado a conocer estrategias claras ni resultados contundentes por parte de las autoridades federales o estatales para contener el problema.
El crecimiento del huachicol en Guanajuato no solo representa una pérdida financiera para el país, sino también un riesgo constante para la población, debido a explosiones, incendios y daños ambientales que suelen acompañar este tipo de actividades ilegales.






























