Entre marzo y abril, las jacarandas comienzan a florecer, dando paso a la entrada de la primavera que comienza a pintar los paisajes de diferentes colores y formas.
Aunque en los últimos años el cambio climático y el incremento de temperaturas han generado un florecimiento anticipado, las jacarandas continúan siendo un precedente para la primavera.
En Salamanca comenzamos a ver desde principios del mes de marzo cómo es que las calles comenzaban a llenarse de colores lila y morado, recordando que permanecerá igual hasta el mes de Abril. Y son fáciles de identificar, sobre todo en calles como Faja de Oro, Hidalgo, Morelos o el bulevar San Pedro.
El morado de sus flores no solo nos avisan el cierre del invierno, sino que embellecen la ciudad, ofrecen sobra, purifican el aire y regulan la temperatura.
Recordemos que son las jacarandas son de los árboles más populares en la región, pues aunque son originarias de Sudamérica, se han adaptado de manera impresionante al clima salmantino.

































