El amanecer en Salamanca y gran parte de Guanajuato se ha convertido en un desafío cotidiano, pues desde principios de enero ha dejado calles vacías, aulas con pocos estudiantes y hospitales con un repunte de pacientes con enfermedades respiratorias.
La Coordinación Estatal de Protección Civil advirtió que las temperaturas han descendido hasta los -5°C en zonas altas, mientras que municipios como Salamanca, León, Celaya e Irapuato registran mínimas cercanas a cero, acompañadas de ráfagas de viento que intensifican la sensación de mucho frío.
Padres de familia, preocupados por la salud de sus hijos, han optado por no enviarlos a clases en las mañanas más heladas. Directores reportaron que en algunos planteles la asistencia se redujo hasta en un 40%, reflejo de la vulnerabilidad de las comunidades frente a un clima que no suele ser tan extremo en la región.
El Sistema de Salud de Guanajuato informó de un incremento en casos de infecciones respiratorias agudas, bronquitis y neumonía, especialmente en niños y adultos mayores. El fenómeno climático es por la llegada de frentes fríos consecutivos y masas de aire polar que han cubierto gran parte del país.


































