La apertura de la calle Rinconada San Martín, en la colonia El Campanario trajo consigo el regreso de robos o intentos de robos vehiculares que ha mantenido en constante preocupación a vecinos de las colonias como Soto Innes, Las Estancias, La Infonavit 2 y El Campanario.
Y es que tras los últimos acontecimientos registrados en la zona, en donde una camioneta Mazda fue robada y una más quedó como un intento de robo, los vecinos señalan que la zona nuevamente se ha convertido en un área de riesgo que había disminuido tras el cierre que se había hecho anteriormente.
Es importante mencionar que los vecinos de El Campanario y Las Estancias, en años anteriores hicieron el cierre de las salidas y accesos directos al Libramiento de Salamanca para evitar que los robos siguieran llevándose a cabo, sin embargo, fueron las mismas autoridades quienes abrieron estas salidas para darle «solución» a un problema de congestionamiento vial en el camino a Mancera que por las tardes sigue sucediendo.
Al respecto, César Prieto señaló los primeros días de la apertura que esta vialidad sería constantemente vigilada, hecho que aseguran vecinos, no ha ocurrido, pues solo colocaron plumas que permanecen abiertas las 24 horas, sin dar ningún tipo de resguardo.
El director de Seguridad Pública, Juan Pablo Ramírez Talavera, señaló que están analizando el cierre de estas plumas durante la noche, pero hasta el momento no se ha hecho, no se ha cumplido ni con la vigilancia prometida por César Prieto, ni el cierre durante las noches que se dio como alternativa.
«La pluma sigue ahí. Estamos estudiando si por parte de seguridad, si es necesario que esté aperturada las 24/7 o en ciertos horarios la vamos a cerrar para evitar este tipo de situaciones que fue el por qué se colocaron las vallas en su momento», señaló.
Lo vecinos de la colonia El Campanario, así como de la Infonavit 2, Soto Innes y Las Estancias, exigen a las autoridades municipales una solución real a la problemática de seguridad que viven todos los días, ya que aseguran, es imposible salir por las noches sin el temor de ser víctimas de algún asalto o despojo de su vehículo, tal como ocurría hace años atrás.

































