En medio de un ambiente de inseguridad y los hechos dolosos que han golpeado al municipio, la Iglesia católica de Salamanca ha expresado su pesar por la ola de violencia en la ciudad y han hecho un llamado a transmitir educación, valores y disciplina a los más jóvenes.
El párroco Sergio González, responsable del Santuario Diocesano del Señor del Hospital, exhortó a abrir los corazones y recibir a Dios como camino para una vida plena, lejos de las mafias, los vicios y todo aquello que alimenta la violencia que mantiene a la ciudad sumida en ejecuciones constantes.
De acuerdo con el religioso, la familia debe ser el primer núcleo de evangelización, invitó a los padres a transmitir la fe de manera activa, a mantener la oración diaria y a convertirse en ejemplo de vida cristiana para sus hijos, subrayando la importancia de la convivencia, el diálogo y la disciplina amorosa como herramientas para proteger a los más jóvenes de influencias negativas.
Entre las acciones que se destacaron está la oración en familia, el testimonio de virtud de los padres, la enseñanza del amor al prójimo y la generosidad, así como la formación de la conciencia para distinguir entre el bien y el mal.
La responsabilidad principal, enfatizó el párroco, recae en los padres, quienes deben crear un ambiente de confianza y amor para que sus hijos crezcan con valores sólidos. El llamado busca que, frente a la violencia que golpea mes con mes a Salamanca, la sociedad encuentre en la educación y la fe un camino de esperanza y reconstrucción del tejido social, que en estos momentos se encuentra muy dañado.


































