La lechuga producida en Guanajuato fue revisada después de que surgiera una alerta por casos de Cyclospora, un parásito que puede causar diarrea y otros problemas estomacales.
La Cofepris tomó muestras de lechuga y del agua utilizada durante su procesamiento en una planta que exporta productos a Estados Unidos.
En total, se analizaron cinco muestras de lechuga entera, cinco de lechuga procesada y muestras de agua. Los resultados fueron negativos: no encontraron Cyclospora en las muestras analizadas.
Sin embargo, esto no significa que ya se conozca el origen del brote. Las pruebas tampoco permiten descartar por completo cualquier relación, por lo que la investigación continúa.
Por ahora, no existe evidencia que confirme que la lechuga de Guanajuato haya provocado los casos registrados en Estados Unidos.































