A pesar de que se trata de una de las edificaciones más emblemáticas de Salamanca, el museo Hidalgo ha mostrado signos de deterioro que no han sido tomados en cuenta y corregidos, no solo por imagen, sino también por seguridad.
En la actualidad, el museo se ha visto vandalizado por grafitis y pintura que no es acorde a este, dañando su imagen y causando así, un sentir de abandono. Sin embargo, no es la única afectación visible, ya que además, parte de la infraestructura presenta daños que no han sido tomados en cuenta desde hace meses.
El museo se encuentra en el cruce de las calles Juárez y Albino García y aunque se trata de un punto céntrico, los cuidados han sido mínimo o incluso nulos.
Cabe resaltar que este sitio forma parte importante de la historia salmantina, ya que se trata de una construcción del siglo XVII, en donde Miguel Hidalgo y Costilla pasó las noches del 24 al 26 de septiembre de 1810 mientras se dirigía a Guanajuato capital.
Se dice que desde lo alto del balcón, el cura hizo un llamado a los ciudadanos para que se unieran al movimiento de Independencia, consiguiendo el Primer Frente Guerrillero Insurgente de Salamanca.
Aunque el sitio alberga grandes exposiciones y una historia sumamente significativa, el deterioro es evidente y su rehabilitación poco considerada, pues aún cuando por dentro no se encuentra en tan malas condiciones, la fachada es todo lo contrario.





























