Paisanos que regresan a los Estados Unidos después de pasar las festividades en su tierra natal, se han marchado con la percepción de que la inseguridad en el estado de Guanajuato ha incrementado exponencialmente, quedando claro que ya no es la misma tranquilidad que se vivía hace años en sus comunidades.
En municipios del sur como lo son Moroleón, Uriangato y Yuriria, los testimonios coinciden, pues algunos relatan que durante su estancia evitaron salir de noche, otros que prefirieron no manejar por ciertos tramos carreteros, y varios más que escucharon de vecinos y familiares sobre hechos violentos ocurridos en las últimas semanas. Aunque la mayoría no fue víctima directa de delitos, la advertencia constante de sus cercanos les dejó un mal sabor de boca.
La inseguridad, señalan, limita las actividades cotidianas y genera un ambiente tenso permanente, aseguran que lo que antes era un regreso festivo para disfrutar de las tradiciones locales, ahora se vive con cautela, las visitas a plazas, mercados y fiestas patronales se reducen, y el tiempo en casa se prolonga como medida de protección.
En muchos de los casos, paisanos prefieren incluso volar que manejar sus vehículos debido al peligro que existe en las carreteras, afectando con esto al comercio local y haciendo que extrañen la seguridad de los Estados Unidos, cuyo Departamento de Estado clasifica todo el estado como zona de peligro por delincuencia, a pesar de que algunas áreas pudieran ser consideradas un poco más seguras. Esta situación refleja la urgencia de atender un problema de seguridad que afecta tanto a quienes se quedan como a quienes vuelven cada año.





























