La obstrucción de pipas en la calle Héroes de Cananea no es un hecho reciente. Vecinos y automovilistas señalan que es una problemática constante desde que fue construido el llamado “Puente de la Transformación” y las autoridades cerraran el cruce ferroviario en la parte baja de la zona.
A partir de ese cierre, la dinámica vial cambió, pero sin que existiera una estrategia efectiva para ordenar el tránsito pesado. Como resultado de esta situación, pipas de gran tamaño permanecen formadas, detenidas o avanzando lentamente tanto sobre el puente como en los laterales y en la parte baja, bloqueando prácticamente todos los accesos y salidas.
La situación afecta de manera directa a colonias como Industrial, Jardines del Sol y la Obrera, cuyos habitantes deben atravesar este punto para sus traslados diarios. Las maniobras se vuelven complicadas al reducirse los carriles por unidades pesadas estacionadas o mal posicionadas.
De acuerdo con lo observado, tampoco hay presencia de elementos de tránsito que regulen la circulación o eviten que los camiones invadan zonas clave, lo que provoca cuellos de botella a cualquier hora del día. Automovilistas aseguran que el problema se repite de forma frecuente, indistintamente de la hora, convirtiendo el área en un punto de conflicto vial permanente.
Aunque el puente fue presentado como una mejora en la infraestructura, en la práctica la falta de organización del transporte pesado y la ausencia de control vial han derivado en una congestión constante que complica la movilidad y genera riesgos para quienes transitan por Héroes de Cananea.
































