Habitantes de la colonia 18 de Marzo, al sur del municipio, denunciaron afectaciones a su salud tras la instalación de una planta asfaltadora en la calle Estado de Puebla, la cual comenzó a operar en octubre de 2025 sin previo aviso a la población cercana.
De acuerdo con los colonos, la maquinaria funciona de lunes a viernes entre las 10:00 y las 15:00 horas, periodo en el que se registran intensas emisiones de humo, polvo y olores penetrantes. Señalan que esta situación ha provocado tos persistente, dolor de cabeza, irritación en la garganta, además de que viviendas, vehículos y ropa quedan impregnados con un olor similar al de llanta quemada.
Ante estas condiciones, vecinos se manifestaron al exterior de las instalaciones para exigir la reubicación inmediata de la planta, al considerar que su operación representa un riesgo directo para la salud y la calidad de vida de las familias que habitan en la zona.
Los afectados subrayaron que la contaminación no solo impacta a la colonia 18 de Marzo, sino también a Ampliación 18 de Marzo y la colonia Humanista, donde habitan personas adultas mayores, niñas, niños y mujeres embarazadas, sectores especialmente vulnerables a la mala calidad del aire.
Advirtieron además la falta de información pública sobre posibles estudios de impacto ambiental o sanitario que respalden la instalación y operación de la maquinaria en un área habitacional.
Tras la protesta, el presidente municipal, César Prieto, ofreció la entrega de calentadores solares como medida de apoyo; sin embargo, los vecinos consideran que dicha propuesta no atiende el problema de fondo, que es la permanencia de la planta en una zona poblada.
La comunidad mantiene su exigencia de retiro inmediato de la asfaltadora y cuestiona si la instalación contó con dictámenes técnicos, permisos ambientales y consulta ciudadana previa, o si se trató de una decisión administrativa sin la planeación necesaria.
Mientras no exista una solución clara, la inconformidad social continúa en aumento y coloca bajo escrutinio la capacidad de respuesta del gobierno municipal frente a un problema que los habitantes consideran urgente y directamente relacionado con su derecho a un ambiente sano.
































