En Salamanca, el Árbol de la Esperanza, el cual es símbolo de memoria y resistencia de las madres buscadoras, se ha transformado en motivo de indignación.
Las fotografías y nombres de sus familiares desaparecidos que cuelgan de sus ramas fueron rodeados por tomas de corriente, extensiones y mecates, utilizados por comerciantes como si se tratara de un “diablito clandestino», con el consentimiento del gobierno municipal, según denunciaron las familias.
Las imágenes muestran cables atravesados y enchufes improvisados en el tronco del árbol, lo que las buscadoras consideran una ofensa a la memoria de sus seres queridos.
«Qué falta de respeto para los desaparecidos”, expresaron en redes sociales, señalando que mientras se les acusa de no pagar impuestos, las autoridades permiten estas instalaciones irregulares. El colectivo Salamanca Unidos Buscando Desaparecidos responsabilizó al alcalde y a su esposa de insensibilidad y abuso de poder. “Por Dios, señor alcalde, usted y su esposa no tienen tantitos sentimientos, ni por esta causa ni por ninguna otra.
Para las buscadoras, la invasión de cables y extensiones no solo degrada el lugar, sino que representa un nuevo intento de hostigamiento hacia su movimiento.































