La presentación de Eduardo Ramos Camacho como nuevo comisario de Seguridad Pública volvió a evidenciar la fragilidad de la estrategia municipal en materia de seguridad.
El regreso del exfuncionario, quien ya había ocupado el cargo en años anteriores, se da en un momento en donde la población salmantina exige resultados en materia de seguridad que, hasta el momento, el gobierno encabezado por César Prieto no ha podido darle.
La salida de Pedro Cortés Zavala, su antecesor, no se ha informado con claridad a la población cuál fue la razón de su relevo ni en qué condiciones se dio. Entre elementos de la corporación circula la versión de que Cortés Zavala, supuestamente mantiene escoltas asignados, lo que ha generado preocupación si es que su salida se debe a que ha recibido amenazas en su contra.
Por lo pronto, los salmantinos observan con preocupación cómo los cambios en el gabinete se siguen realizando sin que se traduzcan en mejoras, pues los hechos violentos de las últimas semanas han dejado claro que la estrategia de seguridad del municipio no logra contener la inseguridad, y cada relevo parece más un movimiento administrativo que una respuesta real a la crisis del municipio petrolero.































