Guanajuato cerró el año 2025, con un discurso oficial por parte de la gobernadora del estado en donde presumía una supuesta reducción en homicidios, pero tres municipios contradicen sus palabras.
Salamanca, San Felipe y Valle de Santiago se convirtieron en los nuevos focos rojos de violencia en la entidad, con incrementos alarmantes en asesinatos dolosos. Por su parte, en Salamanca, registró 276 homicidios dolosos, un 18% más que en 2024, cuando se contabilizaron 228 casos.
En San Felipe, el repunte fue histórico, pasó de ser considerado un municipio tranquilo a duplicar sus cifras de homicidios en apenas nueve meses, 34 asesinatos entre enero y septiembre de 2025, el doble de todo lo registrado en 2024.
En Valle de Santiago, los campos agrícolas y los emblemáticos cráteres se vieron opacados por un aumento del 100% en carpetas de investigación por homicidio doloso durante el primer semestre de 2025, en comparación con el mismo periodo del año 2024. Hacia septiembre, el municipio acumulaba 2 mil 273 carpetas de investigación por diversos delitos, con un repunte significativo en asesinatos dolosos.
El contraste es notable, pues mientras el gobierno de Guanajuato presume una baja estatal en homicidios, estos municipios muestran que la violencia se reacomoda y que las cifras no siempre reflejan la vida cotidiana de la población guanajuatense.































