En la comunidad de La Cal, los vecinos viven con preocupación y molestia luego de permanecer tres semanas sin alumbrado público en el jardín y el kiosco.
La oscuridad ha convertido el espacio en un lugar inseguro aseguran, donde las familias evitan reunirse al caer la noche. De acuerdo con la denunciante ya se ha reportado en repetidas ocasiones la situación pero no atienden el reporte los encargados del alumbrado público de la ciudad.
“Ya hice el reporte y no vienen, no contamos con luz ni en el kiosco y está muy oscuro”, expresó Leticia Martínez, habitante de la zona, quien pidió a las autoridades atender con urgencia la reparación de las lámparas.
La falta de iluminación no solo afecta la convivencia, también incrementa el riesgo de delitos y accidentes. Estudios señalan que una colonia bien iluminada puede reducir hasta en un 30% los robos y asaltos, además de disminuir en un 50% los percances de peatones y mejorar la visibilidad de ciclistas y automovilistas.
Los vecinos insisten en que el alumbrado público es una necesidad básica por lo que el llamado es a las autoridades municipales para brindar la atención oportuna a este reporte y abonar al bienestar de los habitantes de la comunidad de La Cal.


































