El tianguis de Nativitas, considerado un revulsivo de la economía local en Salamanca, enfrenta críticas de los vecinos por la acumulación de basura que cada viernes y domingo queda en la zona tras la vendímia.
Este espacio, que inicia en el Barrio Alto, cruza el puente negro y se extiende hasta la colonia Nativitas, y ofrece productos nuevos y seminuevos a cientos de compradores. Sin embargo, los desperdicios que dejan los comerciantes se han convertido en un problema constante, pues terminan en el bordo o incluso dentro del río Lerma, un cuerpo de agua ya muy contaminado por el hombre.
Los habitantes de la zona advierten que la falta de responsabilidad en el manejo de residuos puede convertirse en un foco de infección y genera aún más daños ambientales y a la salud pública, por lo que solicitan a los emprendedores llevarse su basura y no dejarla en la zona pues se convierte en un mar de desperdicios la vialidad.
































