Los recibos de agua por parte del Comité Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Salamanca (CMAPAS), llegaron más altos de lo habitual y la inconformidad se extendió rápidamente entre los salmantinos, los cuales hasta el momento no han recibido ninguna explicación sobre el incremento de la tarifa.
En medio de las quejas por el incremento, comenzó a circular la noticia de que el CMAPAS había comprado una casa con valor superior a los siete millones de pesos, la cual fue entregada en comodato al DIF municipal para operar como Centro de Atención y Desarrollo Infantil (CADI) provisional. La operación, lejos de tranquilizar a la ciudadanía, abrió un nuevo frente de dudas y sospechas.
El inmueble, registrado a nombre del organismo operador del agua, aparece con un valor fiscal cercano a los 7 millones 390 mil pesos. La decisión de adquirirlo para después prestarlo al DIF bajo un esquema temporal ha sido interpretada como un uso cuestionable de los recursos públicos, pues la función del CMAPAS no es la compra de bienes raíces para programas sociales, sino garantizar el servicio de agua potable y alcantarillado del municipio de Salamanca.
La polémica creció aún más cuando se difundió que la casa habría pertenecido a una familiar de Justino Arriaga Rojas, exdiputado federal del PAN. Los cuestionamientos entre los salmantinos son: ¿por qué se invirtió una suma millonaria en un inmueble que solo funcionará de manera provisional y a nombre de quién quedará finalmente cuando abandonen la administración pública?
El aumento en el predial y las multas que se aplican con frecuencia por parte de tránsito municipal alimentan la percepción de que existe una estrategia de recaudación de recursos agresiva.
Hasta ahora, ni CMAPAS ni el DIF han ofrecido una explicación pública detallada sobre la compra y el destino final de la propiedad.





























