La madrugada de este viernes se hizo presente un sismo de magnitud 5.3 en la escala de Richter, teniendo como epicentro el estado de Guerrero, a 17 kilómetros al suroeste de San Marcos, a una profundidad de 5 kilómetros, el cual sacudió a México y alcanzó con fuerza al Bajío, despertando a miles de familias en Guanajuato.
En Salamanca, León e Irapuato, las lámparas se balancearon y las ventanas vibraron mientras los vecinos, aún somnolientos, intentaban comprender lo que ocurría. Algunos salieron a la calle, otros más permanecieron atentos dentro de sus hogares, escuchando el ladrido de los perros.
El Servicio Sismológico Nacional especificó que se registró exactamente a las 00:42 horas, confirmando la magnitud y el epicentro en San Marcos, Guerrero, en donde se registró el temblor del pasado viernes 2 de enero. Hasta ahora no se reportan daños graves ni víctimas en Guanajuato, aunque las autoridades recomendaron revisar instalaciones y mantenerse atentos ante posibles réplicas.






























