Este domingo 8 de marzo, Salamanca volverá a pintar sus calles de morado. En el marco del Día Internacional de la Mujer, colectivas y ciudadanas convocan a marchar no como un festejo, sino como un acto de memoria, exigencia y resistencia.
“Salamanca, se viste de morado este domingo 8 de marzo. La cita es a las cuatro P.M. en el estadio sección 24.”
La invitación no es solo a asistir, sino a participar activamente, a hacer visible la lucha en cada paso del recorrido.
“Les pedimos a las chicas que lleven papeles serpentinas moradas para que durante todo el trayecto vayamos pintando de morado todo el recorrido.”
El 8M no es una fecha para celebrar, es una conmemoración internacional que recuerda la lucha histórica de las mujeres por sus derechos, la igualdad y una vida libre de violencia. En Salamanca, esta exigencia tiene rostro y cifras.
De acuerdo con datos oficiales, durante 2025 se registraron 1,229 casos de violencia familiar en el municipio. Además, colectivos señalan que existen aproximadamente 140 mujeres sin localizar, una cifra que duele y que mantiene a decenas de familias en búsqueda constante.
Por ello, la jornada no se limita a una caminata. Se trata de un espacio de acompañamiento, denuncia y expresión colectiva.
“Bueno pues al llegar a la plazoleta, vamos a tener performance, primeros auxilios psicológicos por parte de la colectiva “Entramadas”, vamos a tener una actividad que se llama a la hoguera, el violentometro, va a haber micrófono abierto, va a haber poesía y vamos a tener tendedero de denuncias de agresores y de deudores alimentarios”
El micrófono abierto y el tendedero de denuncias representan algo más que actividades simbólicas, son espacios donde el silencio se rompe y las historias encuentran eco en otras voces.
Este año, el lema resume el sentir de muchas familias que siguen esperando respuestas.
“El lema de esta marcha es vivas, se las llevaron, vivas las queremos”
La consigna no es solo una frase, es el reflejo del dolor de quienes buscan a sus hijas, hermanas, madres o amigas. Es también un llamado urgente a las autoridades para que la seguridad y la atención a la violencia de género sean prioridad real y no discurso.
En una ciudad donde las cifras de violencia familiar siguen en aumento y donde decenas de mujeres continúan sin ser localizadas, el 8 de marzo se convierte en un recordatorio de que la lucha sigue vigente. Salamanca se viste de morado, no para festejar, sino para exigir justicia, memoria y un futuro donde ninguna mujer falte.































