El estado concluyó el año con 533 personas que siguen sin regresar a casa, de acuerdo con el último informe elaborado entre autoridades y colectivos de búsqueda.
Entre julio y septiembre se reportaron mil 89 desapariciones, aunque muchas fueron localizadas, la cifra final confirma a Guanajuato como uno de los epicentros de la crisis nacional.
Detrás de los números hay familias que buscan en calles, baldíos y fosas clandestinas, con palas y fotografías en mano, lo que las instituciones no han podido devolverles. Los colectivos han presionado para que las desapariciones se reconozcan como un problema estructural y no como casos aislados, mientras las autoridades aseguran que han reforzado protocolos de búsqueda.
El año cierra con un saldo que se multiplica en ausencias y una solicitud de la ciudadania para que las desapariciones dejen de ser estadísticas y se conviertan en una prioridad real para las instituciones gubernamentales.
































