Los ciudadanos que acudan a realizar a oficinas de gobierno del estado trámites vehiculares, como la renovación de placas o licencias, se encontrarán con incrementos considerable en los costos.
A ello se suma el impacto de los impuestos federales, particularmente el IEPS aplicado a combustibles y bebidas, que amenaza con encarecer productos de consumo cotidiano.
El Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), que grava combustibles, refrescos y bebidas alcohólicas, se perfila como uno de los factores más visibles en el bolsillo de las familias. El aumento no solo repercutirá en las gasolineras, sino también en tiendas y restaurantes, donde los consumidores podrían enfrentar precios más altos en productos básicos de la vida diaria.
Economistas advierten que este tipo de ajustes fiscales suelen trasladarse rápidamente a los costos de transporte y distribución, lo que termina por encarecer alimentos y mercancías en general.
Mientras tanto, autoridades estatales llaman a la población a mantenerse informada y prever gastos adicionales en su presupuesto familiar.































