Padres de familia del Centro de Atención y Desarrollo Infantil (CADI), operado por el DIF Salamanca, manifestaron su inconformidad ante el reciente incremento del 46.43% en la mensualidad del servicio de guardería, aprobado por el gobierno municipal.
El aumento incrementa el pago de mil 23 a mil 500 pesos, ha sido calificado como excesivo por quienes dependen de esta institución pública para el cuidado y desarrollo de sus hijos.
La molestia no solamente es por el incremento en el costo, de acuerdo con testimonios de padres de familia, en el mes de agosto pasado, los niños fueron trasladados de las instalaciones originales a una escuela alterna que, según los padres, no cuenta con las condiciones adecuadas para operar como guardería. El cambio se notificó de manera verbal apenas una semana antes, sin comunicación oficial ni tiempo suficiente para que las familias pudieran tomar decisiones al respecto, fue un cambio «a la brava» por órdenes de la presidenta del DIF.
Algunos padres ya habían inscrito a sus hijos en el kínder contiguo al CADI, aprovechando el servicio combinado de educación inicial, sin embargo, tras el cambio repentino, se vieron obligados a dar de baja a sus hijos, perdiendo el pago de la mensualidad y el fondo adelantado que exige la institución. Cabe mencionar que, de acuerdo con los padres, hasta la fecha, no se ha ofrecido devolución ni explicación formal por parte del DIF Salamanca.
El descontento entre las familias es cómo una institución pública, financiada con recursos municipales, puede justificar un incremento tan drástico sin ofrecer mejoras visibles en infraestructura ni en condiciones de atención, dando a entender que, más allá del bienestar infantil, la prioridad es la recaudación de recursos de la actual dirección del DIF.






























